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Un mundo más saludable es posible. Vencer a las Enfermedades No-Transmisibles ENT

Las organizaciones de la sociedad civil de la mayoría de los países de las Américas se unen para pedir a presidentes que participarán en la VIII Cumbre de las Américas (Abril 13-14, 2018 en Lima, Perú) que estén en la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre enfermedades no-transmisibles o ENT (Septiembre, en Nueva York) y que asuman compromisos urgentes con la salud de la población a través de la implementación de políticas públicas de enfrentamiento a las ENT. En las Américas, las ENT – cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares y respiratorias crónicas – representan alrededor del 80% de todas las muertes y el 35% de las muertes prematuras y han sido reconocidas como uno de los principales desafíos para el desarrollo sostenible del siglo XXI, a nivel mundial.

Dos de cada tres personas mueren hoy en todo el mundo a causa de las enfermedades no transmisibles (ENT), las cardiovasculares, hipertensión, diabetes, cáncer y respiratorias crónicas.
Personas que podrían haber vivido más, darle más abrazos a sus personas queridas, disfrutar por más tiempo este milagro que es la vida.

Pero no sólo de muertes tempranas estamos hablando, porque vivir con una ENT no es fácil, implica pérdida de la calidad de vida, encarecimiento del presupuesto familiar, dependencia de medicamentos y, sobre todo, influye en la salud emocional de la persona enferma y su entorno y puede ser causa de depresión. Estamos hablando de calidad de vida y de felicidad.
La humanidad ha avanzado muchísimo en el cuidado de la salud, ha erradicado males que terminaban con la vida de millones de personas, pero sigue en el debe cuando de combatir las ENT se trata.
Esto además de ser grave es muy injusto: las ENT predominan entre las poblaciones más pobres, con poca educación y alta vulnerabilidad social.

La carga financiera para combatirlas también es un problema para los países de bajos recursos. Las ENT son además un freno para el desarrollo, bajan la productividad y sobre todo desvían recursos al tratamiento de estas enfermedades cuando podrían ser destinados a fines productivos, sociales y culturales.

“Invirtiendo de 1 a 3 dólares por persona por año, los países pueden reducir dramáticamente tanto la enfermedad como las muertes por ENT”, decía Margaret Chang, Directora de la OMS en el 2015. El costo de la prevención es insignificante para los presupuestos nacionales de cada país.

Sin embargo, la respuesta al crecimiento de las ENT ha sido lenta e insuficiente, a pesar de que hoy en día se sabe que no hay camino para el desarrollo sostenible sin el compromiso con la salud.
Pedimos a los gobiernos que asuman la responsabilidad de tomar medidas concretas y efectivas para proteger la salud de su población y disminuir el impacto de las ENT, implementando políticas de disminuición del consumo de sal, de bebidas azucaradas, de los alimentos procesados con grasas saturadas, reducir el consumo de alcohol y tabaco, aumentar el precio de los productos no saludables, y fomentar la actividad física, así también como proveer acceso universal a medicamentos y tratamientos.


Del compromiso de hoy, para ser proactivos y no sólo reactivos ante esta epidemia mundial, depende el futuro de un mundo más saludable, y depende que vivamos en un mundo con más abrazos, con más amor, con más felicidad.


Por eso, yo firmo y me comprometo a invitar a otros a firma este manifiesto. #LaSaludPrimero #Basta #VenceralasENT

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