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El 28 de mayo ha caído un héroe y un mártir de la salud pública. Edgard Bellido Riquelme,
compañero de lucha, hombre inteligente, solidario, proactivo, con gran sensibilidad social, y gran
impulsor de la causa antitabáquica. 

Edgard tuvo un largo y esforzado recorrido desde el MINSA en favor de la salud pública,
viajando a los lugares más remotos del país, llevando bienestar a los más necesitados.
Asimismo, en los niveles más altos, trabajó para llevar una agenda de control de tabaco,
para implementar las mejores y más fuertes medidas, de acuerdo al Convenio Marco
para el Control del Tabaco. Era osado y terco en sus propuestas, y a la vez era gentil
y con muy buena disposición; tenía una gran capacidad para congregar a quienes podíamos
y debíamos aportar a esa agenda, desde el Estado y la sociedad civil.

Falleció en funciones cuando aceptó un nuevo reto en plena pandemia: la coordinación
de la Red del Adulto Mayor del MINSA. Cuando lo llamamos para coordinar temas de control de tabaco,
no nos contestó, algo inusual en él; pensamos que estaría ocupado, y efectivamente,
lo estaba, pero no como siempre, trabajando arduamente por los demás, sino esta vez luchando
por su propia vida contra el COVID 19.

Este 31 de mayo está dedicado a ti, querido Edgard.

Seguiremos en la lucha para que los depredadores de la salud pública y sus cómplices
no se sigan saliendo con la suya y podamos tener en nuestro país una forma de vida
mucho más saludable, tal como tú lo querías.


¡Adiós amigo, descansa en paz!