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Dos estudios sobre los efectos de los impuestos al tabaco señalaron que la elasticidad precio de los cigarrillos es de alrededor de -0.4, lo que permite una doble ganancia (reducción de consumo y aumento en la recaudación). De igual manera, ambos estudios coinciden en que no hay evidencia que sostenga que el incremento del ISC genera mayor contrabando 

El Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE), el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) y la Comisión Nacional Permanente de Lucha Antitabáquica (Colat) organizaron este último martes 23 de abril el seminario académico denominado ‘Política Tributaria y demanda de tabaco en el Perú’ con el objetivo de identificar el impacto de los impuestos al consumo de cigarrillos, en base a los recientes ajustes tarifarios y desarrollar una estrategia fiscal que permita reducir los altos costos sociales y económicos asociados al tabaquismo.

En evento contó con la participación de  Martín Valdivia, investigador principal de GRADE, quien expuso su estudio ‘Sensibilidad de la demanda e impuestos al tabaco: Lecciones de un análisis de corte transversal’. El cual cuenta con el apoyo del Programa de Investigación, Incidencia y Fortalecimiento de Capacidades sobre Tributación del Tabaco de Cancer Research UK y American Cancer Society.

Con dicho estudio Valdivia busca generar evidencia sobre los efectos de los impuestos al consumo de cigarrillos por grupos de población – en especial de adolescentes y mujeres-  tras los últimos ajustes tarifarios.

Su investigación demuestra que la decisión de los más jóvenes de iniciarse en el consumo de tabaco es sensible al aumento de los impuestos de tabaco. Asimismo, que los jóvenes más pobres y los varones son los que retrasan más su inicio de fumar a consecuencia del aumento del impuesto.

“El precio es altamente significativo para retrasar el consumo de tabaco entre los más jóvenes (…) Una duplicación de precio de los cigarrillos implica una postergación de aproximadamente 15 meses en la decisión de empezar a fumar”, explicó Valdivia, luego de recordar que en el Perú hay niños que inician su consumo de tabaco desde los 11 años.

Contrabando

No obstante, Valdivia advirtió que la industria tiene la capacidad de elevar el precio de sus cigarrillos sin que se registré alguna cifra negativa en el consumo a largo plazo. Siendo esta una situación que se mantiene tras los últimos aumentos del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) de Tabaco (2010, 2016, 2018).

“Esto nos sugiere una clara idea en contra de la hipótesis del contrabando como riesgo por elevar la carga tributaria. Lo que nosotros vemos es que la industria es capaz de reaccionar y recuperar su mercado sin problemas. Esa subida de precios con la que responden al aumento del ISC no sería conveniente ni óptima si tuvieran al contrabando como el principal riesgo en el mercado”, puntualizó.

En tanto, Carlos de los Ríos, investigador principal del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), presentó el estudio ‘Demanda de tabaco y política tributaria: una mirada desde las series de tiempo 1993-2017’, con el cual busca identificar cómo se comporta la oferta y la demanda de tabaco en el mercado tras la implementación de las recientes políticas tributarias.

De los Ríos coincide con Valdivia en que no existe ninguna evidencia que sugiera aumentos importantes de comercio ilícito (contrabando) de cigarrillos por el aumento del ISC de tabaco.

“Cuando comparas la oferta de cigarrillos con la demanda, ambas tendencias van de la mano. Es decir, no se está reemplazando parte de la demanda con una oferta no formal (…) Esa brecha marcaría que hay un mercado no formal (contrabando) comercializando cigarrillos. Sin embargo, no encontramos evidencia”, explicó de los Ríos.

El especialista agregó que la industria constantemente sube los precios de los cigarrillos, independientemente de la subida de los impuestos. Por lo que propuso elevar el impuesto por lo menos a un 5% anual; y así, superar el mínimo del 70% de carga tributaria hasta hacia el año 2030, según lo recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Eso quiere decir que la industria sabe que tiene todavía espacio para poder seguir subiendo los precios sin perder sus márgenes de negocio. Y cada vez que hay un impuesto ellos pierden margen, pero inmediatamente lo recuperan a través de subida en sus precios”, enfatizó.

Políticas no tributarias

Un punto importante en el estudio del IEP era identificar también los efectos de las políticas no tributaria en el consumo de tabaco. Es decir, los efectos de las restricciones a no fumar en lugares públicos; así como, los efectos de las imágenes de advertencia en las cajetillas de cigarrillos.

“Las políticas tributarias como el ISC juegan un papel muy importante en la reducción del consumo de tabaco, podríamos decir que son responsables en alrededor 60%. No obstante, la aplicación de políticas no tributarias tiene mucho valor, porque son responsables en un 40% aproximadamente”, sostuvo de los Ríos.

El evento contó también con la participación de Oscar Boggio, consultor nacional de enfermedades crónicas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), quien detalló los avances en políticas tributarias en la región a través del informe ‘Tabaquismo y política tributaria. Panorama regional’.

Asimismo, con los comentarios de Miryam Yepes, directora de Inteligencia Económica y Optimización Tributaria del Ministerio de Economía y Finanzas; quien resaltó la utilidad de ambos estudios para mejorar la política tributaria. “Quiero agradecer a COLAT quien nos proporcionó el primer estudio de elasticidad con el cual pudimos trabajar el primer aumento del impuesto en mayo del 2016 y el segundo incremento el 2018”, señaló.

Marco Ugarte, especialista en impuestos de COLAT, propuso la creación de una comisión nacional multidisciplinaria conformada por el MEF, el Minsa y la sociedad civil; la cual se encargaría de los cambios anules (aumentos) en los impuestos de tabaco en base a la inflación y el aumento de los ingresos.